Estados Unidos ha reforzado su embargo económico, comercial y financiero contra Cuba, vigente desde hace más de seis décadas tras la Revolución cubana.
El recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos a Cuba ha sumado nuevas restricciones financieras y comerciales que limitan el acceso a combustible, insumos y mercados, agravando su situación económica y social.
La ONU expresó gran preocupación por la crisis en Cuba, agravada por el embargo y las restricciones energéticas de Estados Unidos, en medio de un deterioro socioeconómico.