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“Corredor Verde”, un proyecto de promesas incumplidas

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El proyecto del “Corredor Verde” se había convertido para la alcaldesa, Claudia López, en su última gran bandera de gobierno, con la cual pretendía culminar su mandato asegurando su licitación. Sin embargo, el descontento de la ciudadanía impuso su rechazo frente al mismo y casi logra echar atrás la iniciativa. Desde el comienzo de su campaña, la entonces candidata aseguró a sus votantes que podían confiar en que ella

El proyecto del “Corredor Verde” se había convertido para la alcaldesa, Claudia López, en su última gran bandera de gobierno, con la cual pretendía culminar su mandato asegurando su licitación. Sin embargo, el descontento de la ciudadanía impuso su rechazo frente al mismo y casi logra echar atrás la iniciativa. Desde el comienzo de su campaña, la entonces candidata aseguró a sus votantes que podían confiar en que ella no continuaría con la propuesta que alcalde, Enrique Peñalosa, anunciaba de construir una troncal de Transmilenio por la carrera Séptima. No obstante, no pasaron más de dos años para que sus palabras se esfumaran. Lo cierto es que la carrera Séptima conecta el norte de la ciudad con el centro, siendo una de las vías más importantes para los capitalinos, razón por la cual desde hace más de 20 años se ha venido debatiendo la necesidad de implementar un mecanismo de transporte que pueda ayudar a los ciudadanos a movilizarse por este sector de la ciudad con mayor facilidad.

Corredor Verde es financiado con dinero de los ciudadanos que lo rechazan 

Pese al evidente rechazo por parte de los habitantes y comerciantes aledaños de esta importante carrera, López anunció el proyecto de construir una troncal tipo TransMilenio para buses eléctricos que tendría una extensión de 22 kilómetros, entre las calles 200 y 26, cuyo valor estimado sería de 2,5 billones de pesos, al cual llamaría “Corredor Verde”. Render de "Corredor Verde". Foto de Alcaldía de Bogotá Compuesto por tres secciones, el primer tramo, que va desde la 99 a la 200, ya se adjudicó y es el pedazo que se percibe más asequible para las obras, pues es donde más espacio hay No obstante, el rechazo de los ciudadanos no se hizo esperar, pues comparan dicha iniciativa con la propuesta de Peñalosa del TransMilenio por la Séptima, pero con diferente nombre. El alcalde electo, Carlos Fernando Galán, afirmó que para saber a ciencia cierta qué sucedería con los otros dos tramos correspondientes al sector de Chapinero y el Centro, considerados como “desiertos”, habría que esperar . Esto lo hizo en la tarde del 7 de diciembre, a través de su cuenta de hizo a través X.

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Lo cierto es que los dos tramos restantes representan una reducción alarmante del espacio público en esta importante vía, por lo que los comerciantes son quienes han mostrado un mayor rechazo frente a este proyecto. La razón por la que estas zonas no pueden desarrollar ni siquiera la construcción de andenes, es por el parágrafo que se agregó en el artículo 150 del Plan Distrital de Desarrollo, en el que se exige el cumplimiento con la cartilla de andenes; regulación que obliga al retiro de carros particulares desde la calle 92 hasta el centro, en el sentido norte- sur. Esto generará la habilitación de un único carril el cual, además, no será continuo, sino únicamente de servicio. https://www.youtube.com/watch?v=MQdfECQUphM La intermitencias en la continuidad de este tramo, más la iniciativa de la Alcaldía por continuar con el Corredor Verde es lo que ha unido a los vecinos de distintos sectores en una misma molestia, pues alegan que este proyecto lo único que conseguirá es un efecto negativo en la movilidad, además de deprimir el comercio en la zona, tal como sucedió en la avenida Caracas tras la construcción del TransMilenio. Jorge Maldonado, miembro activo del comité ciudadano Defendamos la Séptima, y especialista en Derecho Contencioso Administrativo y Derecho Constirucional, afirma que “la gente lo que no quiere es que se genere esa cicatriz urbana, la cual va a perjudicar el flujo de carros particulares, porque se va a quitar el carril de tráfico mixto en esos dos tramos, más el tramo de la Caracas por la construcción del Metro Elevado”, lo que quiere decir que se va a aniquilar todo el tráfico particular por todo el borde oriental. Y es que es un hecho que la carrera Séptima ha quedado reducida a un solo carril en ciertos fragmentos de la vía en dirección norte- sur, y a dos carriles en algunas otras del sentido contrario, por lo que pensar en una troncal de buses públicos fue inviable para los vecinos. Te puede interesar: Claudia López y Angélica Lozano bajo la lupa de la Procuraduría por presunta corrupción en el Metro de Bogotá Con la organización de los detractores, el proyecto se intentó parar el pasado 23 de octubre. Diego Escallón y Juan Esteban Matallana fueron los encargados de efectuar la demanda contra la mandataria, argumentando que la alcaldesa “defraudó la buena fe” de sus partidarios por haber prometido en campaña que no haría una troncal de Transmilenio. A pesar de esto, según la página oficial de Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), junto a la Alcaldía "firmó los contratos con los tres consorcios a los que les fue adjudicada la obra del tramo norte del Corredor Verde de la Séptima." Explican, además, que "el IDU y los interesados esperan firmar las actas de inicio antes de finalizar este año y con esto empezarían a correr los plazos del cronograma de obra." Te puede interesar: IDU firmó los contratos de construcción del tramo tres del Corredor Verde de la Séptima Y aunque el 4 de diciembre el Tribunal negó medida cautelar para revivir la iniciativa del Corredor Verde, que había alcanzado a gastar hasta ese momento un total de $79.625 millones COP, que salieron del mismo bolsillo de los ciudadanos que lo han rechazado, la alcaldesa aparentemente pretende continuar con su iniciativa.