Irán anunció la apertura del Estrecho de Ormuz tras el alto el fuego en Líbano, garantizando el paso de buques comerciales en una ruta clave para el comercio mundial.
El ataque en Ghazieh fue calificado como una masacre contra civiles. El Ministerio de Sanidad libanés denunció que más de 90 trabajadores de la salud han sido asesinados por Israel desde el inicio del conflicto.
El primer mandatario brasileño pidió mayor responsabilidad a las potencias mundiales, propuso reformas a la ONU y planteó salidas dialogadas a crisis como la de Venezuela.
Durante una visita a Camerún, el pontífice criticó el uso de la religión con fines belicistas y destacó iniciativas locales de convivencia en medio del conflicto armado.
De acuerdo con registros oficiales, el conflicto había cobrado hasta el 6 de abril al menos 3.597 vidas, de las cuales 1.665 correspondían a civiles, entre ellos de 248 menores de edad.