La nueva legislación destaca por la prohibición de cortar la cola y las orejas, así como por limitar la cría perjudicial y con rasgos extremos, con el objetivo de proteger el bienestar de perros y gatos.
El Ministerio de Hacienda garantizará los recursos para llevar adelante el programa. Se estima que se puede esterilizar anualmente al 10% de la población.