Por otro lado, la ONU advierte que usar el hambre como arma es un crimen de guerra, mientras miles de palestinos siguen esperando ayuda humanitaria en medio del conflicto.
La ONU exige a Israel permitir el ingreso de alimentos y acusa al ejército de convertir la distribución de ayuda en un arma, lo que podría ser un crimen de guerra.
Entre las víctimas hay personas desplazadas que esperaban comida en Netzarim, Jan Yunis y Rafah. Hospitales de Gaza colapsan ante la llegada de heridos.
La ONU y otras ONGs advierten que la entrega de ayuda en Gaza se ha vuelto peligrosa. Israel admite disparos tras aglomeraciones cerca de camiones humanitarios.