El presidente Gustavo Petro anunció hoy que el interventor de la Subred Centro Oriente de Bogotá ha dado por terminado el contrato entre la empresa española Copasa y el Distrito, relacionado con un fallido proyecto para demoler y reconstruir una torre en el hospital San Juan de Dios.
El puerto pesquero de 1.732 metros cuadrados y el muelle de 122 metros pasará a manos de las comunidades del Pacífico nariñense, especialmente afrodescendientes y mujeres rurales.
Con un informe de la Veeduría sobre el Hambre Oculta, reveló que, en Bogotá en 2024, el 34% de los hogares solo pueden garantizar entre una y dos comidas.
El presidente ha planteado una propuesta para fortalecer la propiedad pública en las grandes troncales de fibra óptica, como alternativa a la posible venta de TIGO-Une.