El ministerio de Sanidad libanés reportó cientos de heridos por los bombardeos, mientras familias desplazadas denuncian una guerra “impuesta” que agrava la crisis humanitaria.
Acnur declaró la crisis en Oriente Medio como una “emergencia humanitaria mayor” tras los ataques de Israel y EE. UU. contra Irán, que han provocado nuevos desplazamientos.
Autoridades libanesas reportaron que la cifra de víctimas aumentó frente al balance previo y que miles de personas han huido de Beirut y de zonas del sur y del este del país.
Israel envió más tropas para ocupar territorios al sur del Líbano, alegando “frustrar los intentos de rearme de Hezbolá”. Esto ha generado desplazamientos forzados.
El edificio impactado por un misil israelí estaba en la ciudad Nabatieh; las autoridades locales manejan la cifra como preliminar y aún no se conoce el objetivo del bombardeo.