Israel envió más tropas para ocupar territorios al sur del Líbano, alegando “frustrar los intentos de rearme de Hezbolá”. Esto ha generado desplazamientos forzados.
Organizaciones palestinas denunciaron que el ataque ocurrió en Masafer Yatta, en la Cisjordania ocupada, y dejó graves daños materiales y casos de asfixia.
Gobiernos de Europa, Medio Oriente y Asia alertan que decisiones recientes ponen en riesgo la realidad sobre el terreno y la viabilidad de un estado palestino.
Autoridades palestinas, cancillerías árabes y la UE denuncian medidas de Israel para afianzar control sobre Cisjordania, cambios jurídicos y expansión de asentamientos.