"Hay varias operaciones como el Proyecto Júpiter activas en la campaña": experta en análisis digital

Susan Pérez, especialista en análisis digital, alertó que hay múltiples máquinas de desinformación, similares al Proyecto Júpiter operando simultáneamente en la recta final electoral, financiadas con cientos de millones de pesos en publicidad que nadie declara.
Hay varias operaciones como el Proyecto Júpiter activas: experta
Foto: El mecanismo es deliberado. Estas operaciones no buscan convencer con argumentos sino activar emociones negativas. / RTVC Noticias.

A 19 días de las elecciones presidenciales del 31 de mayo, la especialista en análisis digital Susan Pérez lanzó una advertencia que va más allá de un candidato o un episodio concreto: no hay una sola operación de desinformación en marcha en Colombia, hay varias.

"Lo que yo encuentro en toda la auditoría que hago constantemente es que hay muchas operaciones al mismo tiempo", afirmó. Y agregó: "Es muy difícil rastrear quién está detrás, pero están inundadas".

El Proyecto Júpiter — la red de desinformación financiada que Señal Investigativa y Revista Raya documentaron — no es un caso único sino un modelo que se replica. Pérez explicó que estas operaciones comparten su arquitectura pero operan de manera paralela e independiente, lo que hace casi imposible su rastreo. "No creo que estos grupos que dicen ser de Fajardo o de Pinzón sean realmente de esas campañas, sino que son otras campañas que los ponen en pantalla para que se lancen los ataques desde ahí", señaló. Es decir: se usan las banderas de unos candidatos para disparar ataques que en realidad provienen de otro origen desconocido.

Cómo opera la máquina de desinformación

Pérez detalló la arquitectura de estas operaciones, que ella llama "multicapa y multicanal." El esquema arranca con una cuenta de alto perfil en X que lanza el contenido falso. Ese material migra a grupos de Facebook — muchos de ellos con publicidad pagada — y desde allí entra a grupos privados de WhatsApp, donde el cifrado extremo impide cualquier auditoría. "En un grupo de 100 personas, 20 cogen esa noticia fake y la retiran", explicó. "Vuelve a X ya viralizada, la toman los medios y dicen: esta noticia está siendo viral. Y es una noticia falsa".

WhatsApp es, para la experta, el eslabón más poderoso y menos discutido de toda la cadena. "Es una cosa de la que casi no se habla y es el poder de los grupos de WhatsApp", señaló. A diferencia de Facebook o X, donde existe al menos una biblioteca de anuncios consultable, los grupos de WhatsApp son impermeables a cualquier forma de auditoría externa — ni Meta ni los entes de control colombianos pueden ver lo que circula dentro.

Un ejemplo concreto que Pérez usó para ilustrar el mecanismo fue el ataque reciente contra el candidato Iván Cepeda: una imagen falsa que afirmaba que había perdido 1,4 millones de seguidores en Instagram por una limpieza de bots en Meta. "Toman un hecho real y lo mutan y lo vuelven una noticia falsa", explicó. Los datos verificados por Not Just Analytics, documentados en una publicación de RTVC Noticias del 6 de mayo, desmontaron la afirmación: la cuenta de Cepeda sumó 2.478 seguidores ese día, no perdió ninguno. Ese caso acumula ya 43 mentiras verificadas desde agosto de 2025 según señaló Pérez.

Máquinas haciéndose pasar por ciudadanos

Uno de los elementos más inquietantes que Pérez identificó en su auditoría es la automatización masiva de cuentas mediante inteligencia artificial. "En los últimos seis meses ha cambiado mucho", advirtió. "Lo que estamos presenciando en este momento es que los ciudadanos van a tomar decisiones pensando que otros millones de ciudadanos están pensando algo, y no: son máquinas, millones de máquinas programadas induciéndonos a pensar y a la emocionalidad y a la rabia".

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El mecanismo es deliberado. Estas operaciones no buscan convencer con argumentos sino activar emociones negativas — indignación, miedo, desconfianza — que nublan el juicio y aceleran la viralización. "Están apelando a las emociones negativas de los ciudadanos", dijo Pérez. "Acá el llamado es a la ciudadanía: cuando lean este tipo de noticias, respiren un momento y digan, ¿a qué emoción me están apelando? Si es una acusación moral que me indigna, que genera odio, ¿dónde están los datos que verifican esto?".

Cientos de millones en pauta que ninguna campaña declara

El financiamiento opaco es uno de los elementos más preocupantes del fenómeno. Se ha identificado un grupo de seis cuentas que invirtió más de $800 millones en publicidad en Facebook atacando a candidatos y al gobierno mientras promovían a otros. Pérez confirmó ese hallazgo desde su propia auditoría: "Están pautando cientos de millones de pesos con noticias falsas". El problema estructural es que Meta no puede auditar esos dineros y los entes de control colombianos tampoco. "No están siendo reportados en ninguna campaña", advirtió.

Las plataformas, señaló Pérez, no están diseñadas para frenar este tipo de contenido porque su modelo de negocio funciona al revés: posicionan lo que genera más engagement, es decir, lo que mantiene a la gente más tiempo pegada a la pantalla. "No bajo un filtro de verdad, sino bajo un filtro de engagement", explicó. Una noticia falsa que genera rabia retiene más que una verificación sobria. Las corporaciones lo saben y no tienen incentivo para cambiarlo.

Un daño a la democracia

Para Pérez, el efecto más grave no es el daño a un candidato específico sino el que sufre el proceso electoral en su conjunto. La saturación de contenido falso produce fatiga emocional en los ciudadanos — un estado en el que ya no se puede distinguir lo verdadero de lo falso y simplemente se deja de intentarlo. "El ciudadano de a pie no está pudiendo tomar una decisión analizada, reflexionada de qué le conviene y qué no le conviene en los programas de gobierno, porque esto se volvió un montón de fakes, de ataques", señaló.

La responsabilidad, en su análisis, recae también sobre los medios de comunicación. "Exigir a los medios un debate claro, limpio, que no hagan eco a noticias falsas, que los medios de comunicación sean muy responsables en el filtrado de la información", fue su llamado directo. El problema es que los medios también se nutren de lo que circula en redes, y cuando una noticia falsa ya es viral, la tentación de cubrirla como tendencia es alta — completando así el ciclo que la máquina necesita para funcionar.

"Nunca habíamos llegado a este nivel", advirtió la experta. LaEl fact checking sobre la maquinaria de desinformación contra Iván Cepeda, puede consultarlo en rtvcnoticias.com.


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