El Gobierno ha defendido la política de paz total como estrategia que combina diálogo con ofensivas militares, evidenciando golpes contundentes al ELN, disidencias y Clan del Golfo.
La intervención a la Nueva EPS, por parte de la Contraloría General de la República, reveló deudas, facturación duplicada y fallas estructurales acumuladas desde gobiernos anteriores.
Esta decisión fue tomada por los “fuertes indicios” de asociación con grupos narcotraficantes y cultivo de hoja de coca por parte del militar. La Fiscalía investigará los hechos.
El reconocimiento al Clan del Golfo abre un espacio de conversación socio-jurídica sin otorgar estatus político y mantiene las operaciones militares contra dicha organización.
El primer mandatario denunció el segundo ataque a la flotilla Sumud e hizo un llamado a una "revolución cultural", mencionando protestas internacionales contra el genocidio en Gaza.