El mandatario rechazó el aumento en el pasaje de TransMilenio y propone transferir recursos a cambio de propiedad en la operación de los buses o convertir troncales en tranvías eléctricos.
A pesar de que los manifestantes están permitiendo el paso de los buses de transporte público, el servicio no está funcionando, agravando las condiciones de movilidad.
Después de 486 años, la capital del país presenta grandes rezagos en materia de movilidad y transporte. Dependiente de un sistema de buses, sin metro y con proyectos viales con retrasos y millonarios sobrecostos, el futuro de la movilidad en Bogotá es cada vez más incierto.