Gatos y sismos: qué hacer para protegerlos antes, durante y después de un terremoto.

Tras un sismo, los gatos pueden esconderse, huir o presentar cambios de comportamiento. Conoce qué hacer durante y después de un sismo y cómo preparar un kit de emergencia para protegerlos.
Gatos y sismos: qué hacer durante y después de un terremoto.

Tras el reciente sismo en Colombia, saber qué hacer con los gatos durante y después de un movimiento sísmico es una preocupación para quienes conviven con estos animales. Ante una situación de emergencia, pueden esconderse, huir, quedarse inmóviles o presentar conductas defensivas por miedo.


Aunque existe la creencia de que los gatos pueden predecir un sismo, no hay evidencia científica que lo confirme. Lo que sí se sabe es que perciben sonidos, movimientos y otros estímulos que los humanos no detectamos.


Para conocer cómo protegerlos y prepararnos ante una emergencia, hablamos con la Dra. Natalia Aldana, Médica Veterinaria especializada en Medicina Felina y Comportamiento, con una Maestría en Zoonosis y One Health por la Universitat Autònoma de Barcelona, miembro de FelineVMA y actualmente profesional de Etcovet.


¿Qué hacer durante un sismo si tienes un gato?


Mantén la calma y evita perseguirlo. Ante el miedo, la mayoría de los gatos buscará un lugar donde refugiarse. Intentar sacarlo a la fuerza, alzarlo o perseguirlo puede aumentar todavía más su nivel de estrés.
Por eso, una de las medidas más importantes es identificar previamente los lugares donde suele esconderse y procurar que estos espacios estén alejados de ventanas, vidrios u otros elementos que puedan representar un peligro.
Si el gato ya se ha escondido durante el movimiento y está en un lugar seguro al que no podemos acceder, no es recomendable forzar la situación. Lo prioritario es reducir los riesgos del entorno y evitar ponernos en peligro para intentar sacarlo. También es fundamental trabajar desde antes con el guacal o transportín. Si el gato solamente lo ve cuando debe ir al veterinario, puede asociarlo con una experiencia negativa. Por eso, lo ideal es mantenerlo disponible y convertirlo progresivamente en un lugar familiar y seguro.


¿Qué hacer después de un sismo con un gato?


Una vez haya pasado el movimiento, no es recomendable obligar al gato a salir de su escondite ni forzar el contacto. Puede necesitar horas o incluso días para volver a comportarse con normalidad.
Si podemos regresar a casa, es importante revisar ventanas y posibles vías de escape, ya que el animal puede estar desorientado y salir de manera inesperada.
Si permanece escondido en una habitación, podemos mantener el espacio controlado y acercar agua, comida y el arenero, de manera que no tenga que desplazarse demasiado por una vivienda que podría tener objetos peligrosos.
También es importante observar cambios en su comportamiento. Después de un evento estresante pueden presentarse modificaciones en el apetito, el acicalamiento o la búsqueda de contacto. Algunos gatos pueden acercarse más a sus cuidadores, mientras que otros pueden evitarlos.
La clave es conocer cuál es el comportamiento habitual del animal y reconocer qué representa un cambio para él.


¿Qué debe tener un kit de emergencia para gatos?


Preparar con anticipación un kit de emergencia puede facilitar la atención del gato durante una situación de crisis.
Entre los elementos recomendados por la especialista están:


• Alimento.
• Agua.
• Fotocopia del carnet de vacunación (Esto también en formato digital).
• Fotografías recientes del gato, útiles en caso de pérdida.
• Una cobija, manta o elemento que tenga olor a casa, para ayudar a generar una sensación de familiaridad.
• Guacal o transportín, previamente acondicionado para que el gato lo reconozca como un lugar seguro.
• Antisépticos adecuados para animales, como los elaborados a base de clorhexidina.
• Medicamentos habituales y una fotocopia de su formulación.
• Gasas, vendas, solución fisiológica, tijeras, pizas, toallas, pañitos húmedos, bolsas para recolección de heces.
• Linterna y pilas.
• Documento con teléfonos de emergencia.


En el caso de los documentos, conservar una fotografía del carnet de vacunas en el teléfono puede ser una alternativa sencilla para tener esta información disponible durante una emergencia.
También puede ser útil contar con identificación. Los collares pueden utilizarse en gatos, pero deben ser específicos para ellos y contar con un sistema de liberación, además de realizar previamente un proceso de adaptación para evitar que el elemento se convierta en una fuente adicional de estrés.

¿Los gatos pueden predecir un sismo?


Aunque la conducta de los gatos puede parecer sorprendente durante un movimiento sísmico, la especialista señala que no existe evidencia científica para afirmar que puedan predecir un terremoto.
Sus sentidos les permiten percibir el mundo de una manera diferente a la nuestra y pueden detectar estímulos que nosotros no percibimos. Por eso, algunos comportamientos pueden aparecer antes de que los humanos notemos determinadas señales asociadas al movimiento.


La prevención, entonces, no consiste en interpretar a los gatos como "detectores" de terremotos, sino en conocer su comportamiento, identificar sus refugios y preparar con anticipación los elementos necesarios para protegerlos.


¿Cómo puede reaccionar un gato ante un sismo?


Durante una situación de estrés, los gatos pueden presentar diferentes respuestas. Entre ellas están:


• Quedarse inmóviles o congelarse ante el miedo.
• Huir, correr o esconderse para buscar refugio.
• Presentar una conducta defensiva, que puede parecer agresividad.


Esta última reacción no necesariamente significa que el gato esté siendo agresivo con su cuidador. Puede tratarse de una respuesta defensiva provocada por un nivel elevado de miedo y estrés.
Después del evento también pueden aparecer cambios como esconderse durante horas o días, modificar su alimentación, dejar de acicalarse o hacerlo en exceso, buscar más contacto con las personas o, por el contrario, evitarlas.
Por eso, una de las recomendaciones principales es conocer al gato y saber cuál es su comportamiento habitual.


¿Qué hacer con los gatos que viven en la calle después de un sismo?


En zonas afectadas por un movimiento sísmico puede aumentar el ruido, el tránsito de personas y las situaciones desconocidas para los animales.
En el caso de los gatos que viven en la calle, la recomendación inicial es proporcionar agua y alimento cerca de los lugares donde se encuentren, sin intentar cogerlos a la fuerza.
Algunos gatos que viven en contextos urbanos pueden no ser sociables con las personas y, ante una situación de estrés, pueden presentar conductas defensivas.
También es importante diferenciar entre un gato que vive habitualmente en la calle y uno que pudo haberse perdido durante el sismo. Las fotografías pueden ayudar a identificar a los animales y consultar con vecinos si pertenecían a alguna familia.
Si un gato está atrapado en un lugar que representa un riesgo para las personas, no es recomendable exponerse para intentar rescatarlo. En estos casos, es preferible acudir a entidades o personas capacitadas para realizar este tipo de rescates.

La prevención también es parte de la protección
Prepararse para un sismo no significa vivir con miedo. En el caso de los gatos, significa conocer sus rutinas, identificar sus lugares habituales de refugio, familiarizarlos con el transportín y tener a la mano los elementos básicos que puedan necesitar durante una emergencia.


La Dra. Natalia Aldana explica con mayor detalle cómo interpretar las reacciones de los gatos, qué hacer durante un movimiento sísmico, cómo prepararlos para utilizar el guacal y qué recomendaciones tener en cuenta para los animales que puedan quedar en la calle después de una emergencia.



A continuación, presentamos la entrevista completa:


¿Existe evidencia científica de que los gatos puedan anticipar un sismo o detectar señales previas a un movimiento?
Científicamente hablando, no.


Lo que pasa es que ellos perciben, a diferencia de nosotros, el mundo de una forma muy diferente. Entonces, más que tener una habilidad sobrenatural o algo adicional, es la manera en la que ellos perciben el mundo.
Ellos pueden anticiparse a algo que ya está pasando: sonidos de muy baja frecuencia, movimientos que anteceden al movimiento mucho más fuerte… Entonces, más que ser predictores, es que la realidad que tienen de percibir el mundo de una forma diferente hace que parezcan extraordinarios.
A ciencia cierta, decir que pueden predecir un sismo es más un tema mitológico que una realidad. Pero tampoco podemos dejar de lado que son extraordinarios y que, precisamente por la forma en que perciben el mundo, pueden detectar cosas que nosotros no.


¿Qué cambios en el comportamiento de un gato podrían observar los cuidadores antes, durante o después de un sismo y cómo deberíamos interpretarlos?


Normalmente, antes de un evento, lo que más se puede ver es inquietud. Si los gatos estaban en su momento de descanso, pueden comenzar a mostrar cambios en su comportamiento.
Normalmente ellos son muy activos en la tarde, la noche y la madrugada. Después de cierta hora, hacia las siete de la mañana, creo que la mayoría de quienes tenemos gatos en casa sabemos que, cuando nosotros salimos a trabajar, ellos se quedan durmiendo.
En ese contexto de inactividad pueden aparecer comportamientos como esconderse, vocalizaciones inusuales o dilatación de las pupilas.
Durante un terremoto, cuando hay una situación estresante, existen tres posibles vías de respuesta. Y no solamente ocurre en los gatos: cualquier ser vivo puede tener estas tres respuestas ante una situación de estrés.
Una es congelarse, es decir, quedarse completamente quieto, como paralizado por el miedo. Otra es huir: esconderse, escaparse, correr o buscar refugio. Y la tercera es que, ante una situación mucho más compleja, pueden tornarse entre comillas "agresivos".
Pero no es que sean agresivos como tal. El miedo está tan alto que cualquier situación los pone en modo defensa. Es una agresividad defensiva por una situación estresante, no necesariamente una agresividad hacia la persona, por ejemplo, hacia su tutor.

Después del evento, muchos gatos se esconden y pueden tardar en salir de su lugar de refugio. Pueden esconderse durante horas o incluso días.
También pueden presentarse cambios en el apetito, en el acicalamiento —pueden dejar de acicalarse o hacerlo demasiado—, o cambios extremos en la alimentación: dejar de comer o comer demasiado.
En algunos casos también podemos ver búsqueda de contacto: pueden estar más cercanos a sus tutores, o puede ocurrir lo opuesto y evitarlos por completo.
Hay que tratar de identificar qué es lo opuesto a lo habitual en cada gato. Si normalmente era muy "meloso", puede que después sea todo lo contrario. O si era mucho más reservado, puede empezar a buscar muchísimo contacto.
Estos cambios pueden ser normales. Para ninguno de nosotros, ni tampoco para los animales, perros o gatos, este tipo de situaciones es algo habitual. Cualquier cosa que salga de esa rutina o de esa normalidad puede descolocar a cualquiera.
Si ocurre un sismo, ¿Cómo debemos actuar con nuestros gatos durante y después del movimiento?
Uno nunca piensa que esto puede llegar a pasar, pero lo ideal es tratar de anticiparse. Claramente, ante una situación de ese calibre, tanto nosotros como ellos no vamos a actuar de la forma más amigable.
Ellos van a buscar esconderse. Entonces, lo primero es tratar de mantener la calma y no perseguir al gato, porque él no va a entender por qué lo estamos persiguiendo.
Nosotros podemos pensar: "Te quiero cuidar, te quiero proteger, te quiero alzar porque nos tenemos que ir". Pero él solamente va a entender que es algo adicional a lo que ya está viviendo. Eso puede exacerbar mucho más las respuestas de las que hablamos hace un momento.
La mayoría de los gatos va a buscar refugio. Van a buscar, a toda costa, lugares donde esconderse. Por eso es importante identificar esos lugares previamente y tratar de alejarlos de situaciones potencialmente peligrosas, como ventanas, vidrios u otros elementos que puedan representar un riesgo.
Después de que haya pasado el movimiento, lo recomendable es dejarlos tranquilos. En esa situación no es tan viable ni recomendable buscarlos, llamarlos o tratar de sacarlos, porque no sabemos en qué condición se encuentran.
Normalmente, con los gatos uno tiende a ser muy respetuoso con sus tiempos: dejarlos salir cuando estén preparados.
Si podemos regresar a casa, es importante revisar las ventanas y posibles vías de escape, porque claramente van a estar muy desubicados. Pueden salir y perderse.
Si están en una habitación, podemos cerrar esa habitación para tener un ambiente mucho más controlado. También podemos proporcionarles comida, agua y su arenero cerca, para que no tengan que desplazarse demasiado por toda la casa, porque tampoco sabemos si hay objetos con los que puedan hacerse daño.
La recomendación es no forzar el contacto. No hay que obligarlos a salir de donde están porque la están pasando muy mal. La idea es que ellos nos vean a nosotros como una fuente segura.

Debemos evitar gritarles o aumentar su estrés. Entiendo que ante una situación así podemos enfrentarla de muchas maneras, pero con ellos hay que actuar con mucha calma pese a la situación.
Si estoy en casa durante el sismo y mi gato se esconde, ¿debo dejarlo ahí o intentar sacarlo conmigo?
Lo ideal es anticiparse. Muchas veces uno piensa que hay que vivir con miedo para prevenir y evitar estas situaciones, pero lo importante es prepararse.
Por ejemplo, la mayoría de los tutores tiene el guacal o transportín escondido en el rincón más recóndito de la casa. Los gatos terminan asociando ese elemento con el momento de ir al veterinario.
Entonces, si el gato ya está temblando, hay gente gritando y un montón de ruidos que no entiende y que son terribles para él, y además sacamos el guacal, obviamente la situación va a ser mucho peor.
Por eso, antes de que ocurra algo así, es importante hacer un trabajo con el guacal para que los gatos no lo vean como un castigo, como algo asociado a salir de casa o a ir al veterinario.
Sé que muchas veces uno piensa: "Qué mamera tener el guacal en el cuarto para que ellos lo vean como un lugar seguro". Pero precisamente se trata de eso: que lo vean como una camita más y que, en algunos casos, si se sienten asustados, incluso lo busquen.
Si el sismo ya es inminente y el gato no se deja coger y se escondió en un rincón al que no tenemos acceso, lo ideal es procurar que ese lugar sea lo más seguro posible: que no tenga ventanas, puertas o elementos por los que pueda escapar o hacerse daño.
Y sé que no es lo ideal, pero si definitivamente no podemos sacarlo, hay que tratar de dejarlo lo mejor posible.
También es importante tener fotografías de ellos por si llegara a ocurrir que se pierdan.
En el caso de los gatos, la prevención es fundamental. Hay que sensibilizarlos al uso del guacal o transportín para que, cuando lo vean, no sea una situación de pánico.


¿Qué debería incluir su kit de emergencia?


La recomendación es tener al menos alimento y, si podemos, el carnet de vacunas o una fotografía del carnet en el celular, que creo que actualmente es mucho más fácil que tenerlo solamente de forma física.
También es importante tener una cobija, una manta o algo que huela a la casa. Eso les genera un mayor sentido de seguridad al momento de estar fuera.
Si logramos sacarlos y llevarlos en el guacal o transportín, el hecho de que algo huela a casa ayuda un poco a disminuir esos estresores tan fuertes que está viviendo el gato.
En el caso de los animales, también se recomiendan antisépticos a base de clorhexidina, por ejemplo, y no tanto alcohol o yodo. En el caso de los gatos, por ejemplo, el yodo no está recomendado.


¿Es funcional tener el carnet de vacunación y otros documentos dentro del kit de emergencia?


Lo ideal es tener esa información a la mano.

También es importante tener una fotografía del gato para, en caso de que se escape o se pierda, poder identificarlo.
Como actualmente casi todos tenemos el celular a la mano, tener una fotografía del carnet de vacunas en el teléfono es una opción bastante accesible. También podemos conservar el carnet original dentro del kit o tener una fotocopia.
Creo que, cuando ocurren este tipo de situaciones, una de las cosas en las que menos se piensa es precisamente en el carnet de vacunas. Por eso, tener un registro fotográfico es una alternativa sencilla.


¿Qué opinas del uso de placas con números de teléfono para gatos, especialmente los que viven exclusivamente dentro de casa?


El uso de collar no está mal, pero hay que adaptar al gato a utilizarlo.
Si es un gato que nunca ha usado un collar, claramente no lo va a tolerar de la nada y podemos terminar estresándolo más. Por eso es un trabajo un poco largo que deberíamos empezar a hacer con anticipación.
No está mal utilizar collares, pero debe ser un collar específicamente para gatos.
No es lo mismo el collar de un perro que el collar de un gato. Los collares para gatos tienen un broche que permite que, si el gato queda enredado o sucede algo, se abra fácilmente.
En cambio, otros collares requieren presión o algún movimiento específico para abrirse. En el caso de los gatos, el sistema está pensado precisamente para que puedan liberarse.
Entonces, hay que buscar collares diseñados para gatos, pero hacer previamente un trabajo de sensibilización. Inicialmente podemos ponerles algo mucho más sencillo y, poco a poco, ir escalando hasta llegar al punto en que toleren el uso de estos elementos y no representen un estrés adicional.


¿Cómo deberíamos actuar con los gatos que viven en la calle después de un sismo?


En los lugares donde hubo mayor afectación hay muchas personas en la calle, mucho ruido y muchas situaciones que probablemente hacen que los gatos que están cerca no salgan.
Si, por ejemplo, vemos un grupo de gatos en algún punto, la recomendación inicialmente sería proporcionarles agua y alimento cerca de donde están ubicados. Esto permite prevenir la deshidratación o que dejen de comer mientras disminuye un poco el flujo de personas y todo lo que se está viviendo.
También está el otro lado: los gatos que ya vivían en la calle y que algunas veces no son muy sociables con los seres humanos.
Pueden incluso tornarse agresivos, pero, como te decía, puede tratarse de una agresividad defensiva. No entienden por qué los están cogiendo.
Tampoco sería prudente que gatos que han vivido toda su vida en un contexto outdoor, en la calle, sean llevados de la nada a una casa, porque puede ser mayor el estrés que les estamos generando que el bienestar que queremos proporcionarles.
Sería más adecuado ubicarlos y, si es posible, revisar fotografías para identificar si son gatos que tenían una familia pero terminaron en la calle por la misma situación.
En ese caso sí sería prudente tener un registro fotográfico y revisar entre los vecinos si se trata de gatos de casa, para ser mucho más enfáticos en la necesidad de rescatarlos.

Pero, en principio, lo ideal es proporcionar comida y agua cerca de los lugares donde se vean grupos de gatos, sin intentar cogerlos a la fuerza ni hacer mayor contacto. Lo mejor es que ellos se acerquen cuando estén listos.
Si son gatos indoor, muy seguramente van a buscar contacto con humanos. Eso sí es claro.


¿Qué podemos hacer si un gato se esconde, escapa o queda atrapado después de un movimiento sísmico?


Si es un gato que está escondido en un lugar de fácil acceso, podemos intentar sacarlo.
Pero si no es así, la recomendación sería inicialmente buscar una fundación, que normalmente puede ser más eficiente en el rescate de animales en situación de calle.
Si se trata de una situación que puede poner en riesgo a las personas que intenten rescatarlo, lo mejor es acudir a las entidades que se dedican precisamente a este tipo de situaciones, porque quienes intenten hacerlo también pueden terminar afectados.
Ante una situación de posible riesgo, lo mejor es no ponerse en peligro.


Los gatos son muy inteligentes en ese sentido. Buscan lugares donde caben y donde se sienten seguros. A veces uno piensa: "Qué terrible que esté ahí", pero si está ahí es porque seguramente se siente seguro.
Entonces, si intentar sacarlo implica poner en riesgo nuestra seguridad, no es lo mejor.


¿Cuál sería el principal consejo que les darías a las personas que viven con gatos para estar mejor preparadas ante un sismo?


La prevención. Creo que no solamente con los gatos, sino también con los seres humanos, es lo más importante.
Uno nunca piensa que este tipo de situaciones puede llegar a pasar. Y cuando pasan, no entendemos ni sabemos cómo actuar.
Por eso es importante conocer a tu gato. Más que el veterinario o cualquier otra persona, somos nosotros quienes estamos todo el tiempo con ellos y sabemos si les pasa algo, cómo se comportan y dónde se esconden.
Uno ya sabe dónde se esconden en la casa cuando pasa algo. Si llega una persona que no conocen, también sabemos dónde van a estar.
Entonces, es importante identificar esos lugares y, como decía antes, trabajar con el guacal o transportín. Hay que tenerlo siempre listo y a la vista, y procurar generar comodidad y confort dentro de él para que lo tomen como un lugar seguro y no como un lugar de castigo o como algo asociado a ir al veterinario.
Y, obviamente, dentro de lo posible, tener un kit de emergencia, no solamente para los animales sino también para nosotros.
Ante una situación catastrófica como la que vivimos, en esos momentos de angustia es fundamental tener las cosas a la mano.
Creo que eso es lo más importante: prevenir, conocer a nuestros gatos y estar preparados.