La medida permitiría ejecutar prisioneros y es calificada como crimen de guerra. Autoridades palestinas advierten riesgos para la estabilidad regional y piden sanciones.
Organizaciones palestinas denunciaron que el ataque ocurrió en Masafer Yatta, en la Cisjordania ocupada, y dejó graves daños materiales y casos de asfixia.
Gobiernos de Europa, Medio Oriente y Asia alertan que decisiones recientes ponen en riesgo la realidad sobre el terreno y la viabilidad de un estado palestino.
Un informe sobre el periodo de noviembre de 2024 a octubre de 2025 denuncia destrucción sistemática, bloqueo y traslados forzosos que afectarían la composición demográfica del territorio.