Organizaciones palestinas denunciaron que el ataque ocurrió en Masafer Yatta, en la Cisjordania ocupada, y dejó graves daños materiales y casos de asfixia.
Gobiernos de Europa, Medio Oriente y Asia alertan que decisiones recientes ponen en riesgo la realidad sobre el terreno y la viabilidad de un estado palestino.
Un informe sobre el periodo de noviembre de 2024 a octubre de 2025 denuncia destrucción sistemática, bloqueo y traslados forzosos que afectarían la composición demográfica del territorio.
A su vez, la Unión Europea pidió el lunes a Israel que revoque su aprobación de un proceso para registrar tierras en Cisjordania, advirtiendo que se trata de "una nueva escalada" en contra de la población de Franja de Gaza.
Las nuevas medidas facilitan la compra de tierras por los colonos israelíes, al abrogar una ley de hace varias décadas que prohibía a los judíos comprar directamente tierras en Cisjordania, ocupada por Israel desde 1967.