El Estado también rechaza el presunto "juicio" del grupo terrorista contra los policías y funcionarios de la Fiscalía, mientras continúan gestiones con apoyo internacional y de la Iglesia.
El proceso de "paz urbana" con organizaciones de Medellín y el Valle de Aburrá apunta a un acuerdo condicionado con énfasis en víctimas, desescalamiento de violencias, transformación de economías ilícitas y participación ciudadana.
Las conversaciones entre el Gobierno nacional y el Estado Mayor Central de las Disidencias de las Farc han permitido que los habitantes expresen sus necesidades y visión de desarrollo.
Las delegaciones acordaron en Barbacoas la creación de espacios de capacitación en Nariño y Putumayo, mientras firman garantías electorales en medio del sexto ciclo de negociaciones.