Este revolucionario dispositivo estimula las glándulas parótidas, situadas frente a las orejas, para tratar esta enfermedad que afecta entre el 24% y el 35% de la población mundial.
El presidente ruso afirmó que el conflicto cobró un "carácter mundial" y responsabilizó a las potencias occidentales de su escalada tras la autorización de EEUU a Ucrania de usar sus misiles.