Según la corte, los hermanos Chiquinho y Domingos Brazao ordenaron el crimen como represalia por la labor de Franco contra las milicias, grupos criminales que dominan barrios populares de Rio de Janeiro.
El presidente Gustavo Petro calificó como barbarie la muerte de más de 100 personas en un operativo policial en Río de Janeiro, Brasil. Organismos internacionales y organizaciones civiles condenaron la operación.
Además, el primer mandatario el ingreso de la (CELAC) al G-20 y el diálogo directo entre Rusia y Ucrania para que estos países lleguen a la paz estable y duradera.
El jefe de Estado colombiano llamó a esta iniciativa una gran reforma agraria, donde se busca que el campesinado tenga derechos políticos y económicos y garantizarles seguridad alimentaria.