Según varias fuentes internacionales, el portaaviones y unos 15 000 marines estadounidenses operan en aguas del Caribe en una ofensiva que genera alarma en Bogotá y Caracas.
La norma fue entregada por el Parlamento venezolano y coincide con el despliegue de un ejercicio militar nacional para fortalecer la soberanía en todas las regiones del país.
El Alto Comisionado de la ONU pidió a EE. UU. investigar sus ataques en el Caribe y el Pacífico, ya que podrían violar los derechos humanos en materia del derecho internacional.
Trump afirmó que las embarcaciones atacadas en el Caribe eran "de narcoterroristas". Una investigación de AP revela una verdad más compleja: entre los muertos había pescadores, trabajadores pobres y contrabandistas empobrecidos.