Trump pide considerar “cerrado en su totalidad” el espacio aéreo sobre Venezuela

El presidente de Donald Trump publicó este sábado en Truth Social un mensaje en el que pidió que el espacio aéreo sobre y alrededor de Venezuela sea considerado “cerrado en su totalidad”. La advertencia recrudece la tensión en el Caribe.
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Foto: La semana pasada, las autoridades de aviación de Estados Unidos instaron a las aeronaves civiles que operan en el espacio aéreo venezolano a “actuar con precaución”. / AFP.

El presidente de Estados Unidos publicó este sábado un mensaje en el que pidió que el espacio aéreo sobre y alrededor de Venezuela sea considerado “cerrado en su totalidad”, en una nueva manifestación pública de presión sobre el país caribeño. El pronunciamiento, dirigido de manera simultánea a aerolíneas y actores legales e ilegales, se produce en un contexto de creciente presencia militar estadounidense en aguas del Caribe, con bombardeos indiscriminados, sobrevuelos de aeronaves de combate y cooperación militar con países vecinos de Venezuela.

La advertencia impacta de forma directa a la aviación civil, a la conectividad regional y a los flujos humanitarios, en una zona que ya registra fuertes tensiones diplomáticas y un progresivo aislamiento aéreo. En su publicación, Trump escribió de manera literal: “A todas las aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas, por favor consideren que el espacio aéreo sobre y alrededor de Venezuela está cerrado en su totalidad”. El mensaje fue difundido sin un desarrollo adicional sobre su aplicación, y se limita a la instrucción escrita en esa única publicación en redes sociales.

Avanza el despliegue militar

Desde comienzos de septiembre, Estados Unidos ha fortalecido de manera sostenida su despliegue militar en el Caribe, como parte de una supuesta estrategia contra el narcotráfico, que ha terminado en la toma de posiciones ofensivas alrededor de Venezuela. La operación incluye el desplazamiento de unidades navales de gran capacidad, patrullajes en mar abierto y acciones de interdicción en aguas del Caribe.

Washington sostiene que estas acciones buscan frenar rutas del tráfico de drogas que, según sus interpretaciones, operan desde territorio venezolano. Por su parte, desde el bloque suramericano de mandatarios, se ha denunciado que se trata de una campaña de presión con objetivos políticos contra el país, en busca de derrocar al presidente Maduro y apropiarse de la riqueza petrolera.

En ese marco, fuerzas estadounidenses han ejecutado más de veinte bombardeos contra embarcaciones consideradas sospechosas, las cuales eran tripuladas por civiles en estado de indefensión. Hechos que para la ONU, organizaciones defensoras de Derechos Humanos y varios países, se consideran ejecuciones extrajudiciales y graves violaciones al Derecho Internacional. Hasta el momento, Washington no ha presentado públicamente pruebas que acrediten que dichas naves transportaban drogas o representaban una amenaza directa contra su territorio.

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Advertencias “por tierra” y actividad aérea cerca de la costa venezolana

A comienzos de esta semana, el presidente estadounidense afirmó que las acciones para frenar el narcotráfico por rutas terrestres comenzarían “muy pronto”, una declaración que incrementó la tensión regional. De forma paralela, en los últimos días se ha registrado un aumento sostenido de vuelos de aeronaves militares estadounidenses a pocos kilómetros de la costa venezolana, según plataformas civiles de seguimiento de aeronaves.

En este contexto, la República Dominicana autorizó el uso de instalaciones aeroportuarias por parte de Estados Unidos, mientras Trinidad y Tobago fue escenario reciente de ejercicios del Cuerpo de Marines estadounidense, reforzando la presencia militar extranjera en una zona altamente sensible para la estabilidad del Caribe.

Respuesta de Caracas a la suspensión de vuelos

La semana pasada, las autoridades de aviación de Estados Unidos instaron a las aeronaves civiles que operan en el espacio aéreo venezolano a “actuar con precaución”, alegando un deterioro de la seguridad y un incremento de la actividad militar en la región. Tras esa advertencia, seis aerolíneas suspendieron sus vuelos hacia y desde Venezuela, afectando una parte sustancial del tráfico aéreo entre ese país y Sudamérica.

En respuesta, la autoridad aeronáutica venezolana revocó los permisos de operación a Iberia, TAP, Avianca, la filial colombiana de LATAM, la brasileña GOL y la turca Turkish Airlines.