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Cultura

Mitos y leyendas de Colombia: Conoce 10 narraciones fantásticas

Te contamos algunas de las leyendas cortas que han ido de generación en generación en el país.

Mitos y leyendas de Colombia
Mujer leyendo un libro de mitos y leyendas al atardecer Foto: Pixabay.

Colombia cuenta con una numerosa cantidad de mitos y leyendas. EN RTVC Noticias te contamos 10 narraciones fantásticas de nuestro país.

¿Qué son los mitos y leyendas?

El mito, por definición, es una “narración maravillosa situada fuera del tiempo histórico y protagonizada por personajes de carácter divino o heroico”.

De hecho, puede ser descrita como una historia ficticia que encarna algún universal de la condición humana.

Sin duda, algo parecido pasa con las leyendas, la cuales, están definidas como una “narración de sucesos fantásticos que se transmite por tradición”.

Es más, son relatos basados en personajes reales. Sin embargo, han sido magnificados por fantasía o admiración.

Conoce aquí todas las historias que esconde el gran río Magdalena 

En este caso, tenemos un sinnúmero de mitos y leyendas de Colombia cortas en contenido simbólico e histórico que pueden ayudarnos a conocer experiencias individuales, eventos históricos y cosmovisiones de la realidad.

Algunos mitos y leyendas de Colombia

1- El Hombre Caimán

2- El Mohán

3- La Llorona

4- La Viuda Alegre

5- El Bufeo Colorado

6- La Patasola

7- El Guando

8- El Patas

9- La Candileja

10- El Sombrerón

1- El Hombre Caimán (Magdalena)

Una leyenda corta colombiana- Foto: Pixabay

Cuentan que un hombre que solía espiar a las mujeres bañándose en el Río Magdalena, consultó a un brujo para que le hiciera una pócima que le permitiera convertirse en caimán, y así ver a las bañistas sin ser descubierto.

Por esta razón, acudió donde el brujo quien le entregó lo que él pedía y le entregó otra poción extra, con la que podría convertirse nuevamente en humano.

La tristeza del ‘Hombre Caimán’ en Plato, Magdalena

Obviamente, para volver a ser hombre, alguien debía regar la pócima cuando estuviera en forma de caimán. Por eso, recurrió a uno de sus amigos quien sorprendido con lo que vio, dejó caer la fórmula solo en la cabeza del caimán y no en el resto del cuerpo.

¿Y qué crees?, quedó convertido en un ser mitad hombre mitad animal. Se dice que únicamente logró atemorizar a las mujeres y deambula por la desembocadura del río.

Mitos y leyendas: Fragmento del ‘Hombre Caimán’

Su amigo tras ver la transformación, del susto dejó caer la botella que contenía el otro brebaje que era para ser humano al piso y unas cuantas gotas cayeron en la cabeza del otro transformándolo en un «Hombre Caimán» mitad hombre, mitad animal.

Tras la bulla y sorpresa, las mujeres huyeron de inmediato a ver este ser pensando que las comerían. Algunos cuentan aún que aquel «Hombre Caimán» aún acecha los ríos asustando a las mujeres hermosas o lavanderas.

Sin embargo, otros relatan que en el río donde él fue descubierto, ya nadie más se bañaba, y sólo era visitado visitado por su madre quien le preparaba y llevaba la comida que a él más le gustaba.

Cuando su madre falleció, el decidió dejarse llevar por el río hasta su desembocadura, donde desapareció y nadie lo volvió a ver otra vez.

Se dice que los pescadores aún tienen la esperanza de poder cazarlo, pero hasta ahora, no hay éxito ni referencias del mismo.

2- El Mohán (Tolima)

Sin duda, entre los mitos y leyendas de Colombia, esta leyenda del Tolima Grande es una de las más conocidas. Puesto que se le atribuyen presencias ancestrales en las montañas del departamento.

Se dice que el Mohán era un hechicero experto en plantas que luego de la llegada de los españoles, optó por refugiarse en cuevas de la zona al ver toda la destrucción que causaron y la sangre que derramaron.

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Cuentan que perseguía expedicionarios que llegaban a la zona y que se escondía en ríos y cuevas. Se rumora que sale en luna llena con la intención de conquistar jóvenes y llevárselas.

Los lugareños también cuentan que tiene características humanas y que también responde al nombre de Poira.

Mitos y leyendas:  Fragmento de El Mohán

Existen palacios subterráneos, profundidades acuáticas y oscuras cuevas que ocupan un espacio misterioso, pero al que muchos jamás han ido, y la verdad es que casi nadie quisiera tener el honor de visitarlos porque allí podrían toparse con un ser de horror.

En el actual territorio del departamento del Tolima vivía un hombre de leyenda, un hombre de cabello muy largo y la cara tornada por el sol también conocido como El Poira o Mohán.

Se dice que este era un hechicero que conocía el poder de las plantas y compartía su sabiduría con los demás, ayudaba a encontrar alivio a las almas afligidas, pero también gustaba de las mujeres, fumaba tabaco todo el tiempo y sus ojos eran rojos y provocaban el miedo en todos.

3- La Llorona (Tolima)

Campesinos dicen que la escuchan llorar muy fuerte en las noches de luna llena.

Sus alaridos, su aspecto cadavérico y su atuendo, son el reflejo de una mujer atormentada por culpa del crimen de su niño de brazos.

Cuentan que fue una mujer hermosa que enloquecía a los hombres de las veredas circundantes, pero que luego de ese episodio solo deambula desprovista de serenidad.

Unas versiones dicen que su dolor radica en que ni fue un crimen, sino que ella mató a su hijo sumida en la pobreza. Hay quienes aseguran que va tras los médicos o parteras que ayudan al abandono de niños; otros afirman que persiguen almas juveniles con sed de venganza por lo sucedido.

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Mitos y leyendas: Fragmento de La Llorona

Entre los cafetales y los yarumos, en las noches de luna llena, se escucha el grito de la Llorona.

De rostro cadavérico, cubierta de harapos pringados por la lluvia y el sol, la Llorona alguna vez fue una mujer hermosa de ojos audaces que enloquecía a los hombres de los pueblos con su cuerpo de acróbata del placer.

Ahora, desprovista de esplendor, deambula sin sosiego por las veredas, atormentada por la culpa del crimen y los delirios de una madre que cree llevar entre los brazos a un niño imposible.

Plañidera, diosa de los tábanos y el desconsuelo, la Llorona; como algunas aves de la espesura, jamás cesa en su canto fúnebre, aunque, intente olvidarlo atraída por el silencio de las cañadas, por el tejido invisible de las mariposas en el aire de los ríos.

Algunas noches, incluso lo intenta, rodando las ventanas de las aldeas. Allí se detiene, perdida en el dolor y la sombra, mientras escucha las guitarras, las voces que con aroma de aguardiente y tabaco ahuyentaban el alba.

4- La Viuda Alegre (Nariño)

Se trata de una mujer vestida de negro, de unos 70 años, que deambula por las calles y pueblos del departamento de Nariño.

Aseguran que recorre cementerios y busca a los borrachos. Hay quienes dicen que su presencia es señal de que algo malo va a ocurrir.

Esta viuda, que recorre Nariño, suele asustar a los borrachos o llevarlos hasta el cementerio para asustarlos ya estando allí.

Dicen que la han visto barriendo las calles o simplemente caminando. A veces llama la atención de quien va pasando para ver si le ponen atención, de ser así, puede ser lo último que veas.

Mitos y leyendas: Fragmento La Viuda Alegre

En ocasiones se comporta de manera seductora con sus víctimas a quienes encuentra a altas horas de la noche en los pueblos.

Logra atrapar a los hombres y luego los conduce a las afueras del pueblo, consuman su relación y se desaparece.

Al día siguiente el hombre se encuentra en una especie de aturdimiento, como si estuviera borracho, y también con el cuerpo rasguñado y las ropas descosidas.

5- El Bufeo Colorado (Amazonas)

El trabajo de hombres y mujeres en la Amazonía siempre ha sido duro, de subsistencia diaria y esfuerzo.

Para tener momento de relajamiento y desasosiego, los pobladores de la zona recurrían a cantinas a la orilla del Río Amazonas para divertirse.

Cuenta el mito, que de repente hombres seducían a mujeres que nunca más eran vistas.

En una de esas búsquedas, los pobladores de la zona agarraron a un hombre y lo emborracharon hasta perder el conocimiento, cuando despertó, se dieron cuenta que era mitad hombre mitad delfín.

Como pudo, el desconocido saltó al río y nadie volvió a saber de él.

Mitos y leyendas: Fragmento El Bufeo Colorado

Durante las noches de fiesta aparecían hombres extraños de tez blanca, altos y siempre con sombrero.

Su interés era conquistar las mujeres más hermosas de la fiesta.

Compartían y bailaban un tiempo hasta que, convencían a la mujer para ir a otro lugar del cual nunca volvían.

Desaparecían sin dejar rastro. Los pobladores tomaron cartas en el asunto y decidieron seguirlos.

En la siguiente fiesta los emborracharon con masato, bebida alcohólica tradicional, lograron con esto que sus sombreros cayeran y así poder ver sus rostros.

Para sorpresa de los espectadores, en el momento en qué se le cayó se convirtió en una raya. Después se quitó los zapatos, que se convirtieron en cuchas, y por último su correa terminó siendo una boa.

Cuando los hombres volvieron en sí, se metieron al rio y la mitad de su cuerpo era la de un bufeo colorado

6- La Patasola (Tolima)

Por los pueblos del Tolima Grande se habla mucho de ella; dicen que existió una mujer que fue infiel a su esposo con un hacendado para el cual trabajaba. El marido, al sorprender a su esposa, sacó su machete y mató al hombre, pero también le quitó una pierna a ella.

Dicen que después de eso, la mujer se convirtió en un fantasma que deambula por ahí, acechando a hombres incautos para enamorarlos y luego beber su sangre.

La tradición oral de este mito colombiano asegura que esta mujer se presenta en un cuerpo espectacular, irresistible para cualquiera, muy pocos han podido decirle que no a sus “encantos”.

Mitos y leyendas: Fragmento La Patasola

El enfurecido esposo que estaba viendo todo, brincó con el machete en alto y sin dar tiempo al enamorado de librarse del abrazo, le quitó la vida con un solo machetazo.

La mujer, entre sorprendida y horrorizada, quiso salir huyendo, pero el furioso marido le dio tremendo machetazo a la cadera que la dejó sin una pierna, como si fuera la rama de un árbol.

Ambos murieron casi a la misma hora. Al vaquero lo enviaron a la cárcel, pero cuando salió al poco tiempo, volvió por sus tres hijos y le prendió fuego a la casa.

Dicen que esta mujer deambula por fincas, bosques y selvas solitarias desde aquella terrible noche. Las personas aseguran haberla visto saltando en una sola pata, por sierras, cañadas y caminos, lanzando gritos lastimeros.

Es el alma en pena de la mujer infiel que vaga por montes, valles y llanuras, que deshonró a sus hijos y no supo respetar a su esposo.

Cuenta la leyenda que la Pata sola vive entre los matorrales de la selva, en las cumbres de la llanura.

Algunos dicen que es una mujer bellísima que llama a los hombres solitarios que están en el bosque o sus alrededores y los atrae para enamorarlos

Sin embargo, esta mujer avanza hacia la oscuridad del bosque, a donde los va conduciendo con sus miradas cautivantes, hasta transformarse en una figura horrible con ojos de fuego, boca desproporcionada de donde asoman unos dientes felinos y una cabellera corta y despeinada que cae sobre el rostro para ocultar su fealdad.

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7- El Guando (Antioquia)

Foto: https://www.culturarecreacionydeporte.gov.co/

A esta narrativa de las montañas de Antioquia y Caldas, se le conoce como un andamio o camilla hecha de guadua, que se usa para transportar difuntos. Cubierto con una sábana, esta leyenda se representa como una corte fúnebre que puede aparecer cerca a panteones o cementerios de esta zona de Colombia. Se dice que se le aparece a los hombres tacaños y avaros.

Mitos y leyendas: Fragmento El Guando

Doña Elsa y Don José montaron el cuerpo del fallecido en un guando y llamaron a los vecinos para que lo llevarán y se hiciera con su cuerpo lo que él había querido.

Iban cuatro hombres cada uno en una esquina, ellos tratando de evitar que el cuerpo cayera en algún momento, al pasar el puente que los llevaba a su destino, el río cobró fuerzas y se llevó a los cuatro hombres y el cuerpo de Don Miguel.

Desde entonces por los caminos y las montañas de Antioquia y Caldas se ve pasar al Guando, cubierto por una sábana blanca, debajo de la cual se supone que va un muerto.

Este espanto va acompañado de cuatro personas, son su cortejo fúnebre. Llevan velas y van rezando a su paso. Se escuchan gritos, lamentos y cantos en su presencia. Se dice que El Guando se les aparece a los avaros.

8- El Patas (Boyacá – Cundinamarca)

Foto: Pixabay

Alejado del ser malvado y diabólico que muchos piensan que es, este mito del centro del país se reconoce como un individuo feo, torpe y virtuoso.

Se dice que es un personaje con piernas velludas, musgoso, con aspecto intimidante.

Los campesinos de la región dicen que ayuda a los  viajeros perdidos en el bosque, dejando huellas en el camino para que puedan llegar a su destino.

Mitos y leyendas:  Fragmento El Patas

Muchas veces es asociado con el diablo.

Pero, se trata de un ser que tiene el poder divino de cambiar su apariencia para cambiar su apariencia y librarse de quienes lo acosan pidiéndole predecir los demonios humanos. 

Ahora bien, en otras zonas de Colombia es más conocido como el Mandinga o el Putas.

Es un gran jugador de póker, le gusta presentarse amigable con las personas y luego de un buen trato realizaba un pacto con las personas que debían darle su alma.

 

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9- La Candileja (Llanos orientales)

Foto: Pixabay

El origen de esta leyenda nos remonta a una mujer de avanzada edad que fue excesivamente permisiva con sus nietos; al morir, Dios la castigó dándole forma de llamarada, encomendándole poner orden a sus nietos cuando fuera necesario.

Cuentan que esta bola ardiente está compuesta de tres llamas, una simboliza a la anciana y las otras dos a sus nietos. Se rumora que las llamaradas toman forma de tentáculos rojos y persigue a hombres infieles, borrachos o maltratadores.

Mitos y leyendas: Fragmento La Candileja

En su peregrinar acompaña a los jinetes en la noche, sentándose en la grupa del caballo dándoles un terrible susto al jinete y al animal. Y como a casi todos los espantos le fascina amargarle la noche a los borrachos, que caen casi desmayados por el terror.

Con su amor de abuela guía también a los niños perdidos en la noche, para que encuentren el camino hasta su casa.

La candileja se indigna al ver como personas crueles y despiadadas se benefician de la explotación del trabajo de los niños quitándoles su derecho a estudiar y llevar una vida digna, a esas personas los ataca sin piedad haciéndolos caer por el pánico producido.

Así y por siempre vaga la candileja, como un mensaje a las madres y abuelas consentidoras que permiten que los niños abucen de ellas…

10- El Sombrerón (Tolima Grande)

Mitos y leyendas de la región

Se trata de un hombre vestido de negro, alto y corpulento, que castiga y persigue a jóvenes de hábitos inadecuados, maltratadores o ladrones. Lo han descrito como una figura humana de pelo liso, que recorre calles desiertas. Dicen que va detrás de personas que abusan del alcohol y caminan por ahí embriagados.

Mitos y leyendas: Fragmento El Sombrerón

Cuenta la leyenda que el Sombrerón era en vida un hombre de enigmático ser, que vivía de pueblo en pueblo y vestía de negro de pies a cabeza, andaba siempre a galope en un gran caballo negro que lograba a veces ser confundido con la penumbra de la noche, se dice que nunca le hizo mal a nadie, su muerte fue incierta para todos, pero su vida después muerto si fue bien conocida.

Al anochecer una figura negra se lograba divisar en los horizontes cuando la penumbra de la noche lograba besar la tierra y a relinche de caballo y ladrido de perros arrastrando cadenas oxidadas aparecía ante borrachos, trasnochadores, peleadores, jugadores y tramposos

La gran figura negra con un gran sombrero que hacia desdibujar el rostro de su portador y perseguía fervientemente al que se le aparecía gritando entre ladridos y relinches ¡¡SI TE ALCANZO TE LO PONGO”!!.

Quienes lograron divisar al Sombrerón, decían que era un hombre muy alto más de lo común y que un viento helado lo acompañaba, que su caballo parecía estar endemoniado y que sus perros parecían tener arraigada el alma del diablo en sus ladridos.

En las noches de luna clara es fácil confundirlo con las ramas de los arboles y arbustos.

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