El ataque en Ghazieh fue calificado como una masacre contra civiles. El Ministerio de Sanidad libanés denunció que más de 90 trabajadores de la salud han sido asesinados por Israel desde el inicio del conflicto.
Los hechos ocurrieron entre 2001 y 2012 en Tumaco, Ricaurte y Barbacoas. La JEP identificó patrones sistemáticos de violencia y más de 110 mil víctimas.
La magistrada salvó su voto en la absolución de Uribe Vélez y afirmó que las grabaciones deben mantenerse en el juicio por ser obtenidas legalmente y por tratarse de un hallazgo imprevisto válido.
Activistas denuncian la detención ilegal de médicos y periodistas, así como la incautación de suministros vitales para Gaza. Turquía califica el ataque israelí como "piratería".
Según fuentes, existen denuncias de crímenes de guerra de EE. UU., su ayuda militar a Israel y su uso en el genocidio en Gaza, y el papel de Washington en golpes de Estado en América Latina.