Gobierno, sindicatos y académicos cuestionan el alza de tasas del Banco de la República y advierten efectos negativos en el empleo, el crédito y la economía popular.
El presidente anunció medidas en vivienda, fertilizantes, crédito popular y ahorro de combustibles para contrarrestar lo que calificó como una postura de "oposición" de la entidad emisora, que también busca mitigar los efectos de la guerra en Medio Oriente.
El presidente Gustavo Petro calificó de "posición política de oposición" la decisión del Banco de la República de mantener la tasa en 11,25%, y sostuvo que la inflación en Colombia la mueven los precios de los alimentos, no la cantidad de dinero.
El presidente respondió que las tasas de interés siguen siendo muy altas y recordó el colapso de finales de los noventa, cuando miles de familias colombianas perdieron sus viviendas al no poder pagar sus créditos hipotecarios.
La Junta Directiva del Banco de la República decidió por mayoría dejar intacta la tasa de política monetaria en 9,25%. El presidente Gustavo Petro ha insistido en que sostenerla alta frena inversión y consumo y, con ello, la reactivación.