Las instituciones de justicia nacionales quedaron sobrepasadas: presidente Petro

El auditorio del Hotel GHL de Villavicencio recibió este 28 de agosto a más de mil magistrados, jueces, académicos y expertos internacionales que participaron en la instalación del XXVIII Encuentro Nacional de la Jurisdicción Ordinaria. Allí, el presidente Gustavo Petro llevó el debate más allá de las fronteras nacionales: habló del genocidio en Gaza, criticó la incapacidad de las Naciones Unidas y propuso que la humanidad se reconozca como nuevo sujeto político de derechos.
“Hoy estamos ante un Awschbitz. No es un libro que leemos, que pasó hace un tiempo”, dijo el mandatario al abrir su intervención, comparando la situación en la Franja de Gaza con los crímenes del nazismo. Para él, la guerra contra el pueblo palestino es el signo más dramático de una justicia internacional debilitada. “Ya las instituciones de justicia nacionales quedaron sobrepasadas. Ya no funcionan porque son impotentes y no garantizan la justicia en el mundo”, agregó.
Gaza y la doble moral internacional
El presidente cuestionó de manera directa a los Estados europeos y a la comunidad internacional por la falta de acción frente al genocidio en curso:
“Debajo de la conciencia doble de los europeos que asesinaron judíos y ahora echan a los judíos de su tierra para volverlos aliados para asesinar a otro pueblo que ya no es el judío, sino el palestino. Y aprenden cómo arrojar las bombas sin culpa y firman y aplauden como si estuvieran en las plazas de toros aplaudiendo la muerte”.
Petro interpeló además con una reflexión histórica: “Si tratásemos de discernir qué es Gaza para nuestro presente, ¿no pensaríamos como aquellos que partían para las montañas, en Europa, a luchar por la justicia?”.
Para el jefe de Estado, la tragedia palestina evidencia que los conflictos desbordan las fronteras y requieren nuevas formas de justicia que trasciendan a los Estados y a la ONU.
Una humanidad que decide
El presidente insistió en que “estamos en tránsito hacia la humanidad como nuevo sujeto político de derechos, mucho más allá de las Naciones Unidas que permanecen ancladas a la tesis del Estado nacional”. En esa línea, defendió la idea de un “poder constituyente” de alcance global que permita resolver conflictos fundamentales que hoy permanecen sin salida por la impotencia de las instituciones multilaterales.
“No estoy hablando de una asamblea, sino de poder constituyente. Es decir, el poder de la sociedad misma de tomar decisiones por la solución de conflictos que no han sido solucionados y que cada vez más pasan de las fronteras hacia los confines de la humanidad y nos reclama nueva institucionalidad en el mundo”, explicó.
Sala ambiental en la Corte Suprema
Además de su reflexión sobre la justicia internacional, el jefe de Estado vinculó el debate a los desafíos internos de Colombia. Sugirió que la Corte Suprema de Justicia debería crear una nueva sala de casación dedicada exclusivamente a los conflictos ambientales. Argumentó que el cambio climático, la crisis del agua y la disputa por los bienes comunes son ya un componente central de los conflictos actuales y que la justicia debe anticiparse a este escenario.
La propuesta, según explicó, buscaría que los altos tribunales colombianos fortalezcan su capacidad para tramitar las disputas derivadas del deterioro ambiental, la explotación de recursos y las tensiones sociales que estos generan en las regiones.
Villavicencio, epicentro del evento más importante de la justicia
El evento, presidido por el magistrado Octavio Augusto Tejeiro Duque, presidente de la Corte Suprema, contó también con la participación de la fiscal general, el procurador y el contralor. Como parte de la agenda, se inauguró el Parque a la Justicia en memoria de los magistrados asesinados durante la toma del Palacio de Justicia en 1985, un homenaje que conectó la historia de la justicia colombiana con los desafíos actuales.
Villavicencio adoptó medidas de seguridad excepcionales: restricción de parrillero hombre, ley seca en el perímetro del hotel y prohibición del vuelo de drones durante la visita presidencial.
El presidente Gustavo Petro buscó llevar el debate al plano de una reflexión global que busca entender las dinámicas y conflictos en un contexto más amplio, donde lo local empieza a ser insuficiente. El mundo moderno propone un nuevo horizonte con la descarbonización, la sostenibilidad, la unidad de la humanidad bajo parámetros éticos incluyentes, y la justicia debe estar a la altura de dicha agenda mundial.